Accidente de trabajo: «síncope con parada cardiorrespiratoria» acaecido durante la «pausa para el bocadillo»

Normativa analizada: art. 156.3 LGSS 2015; art. 34.5 ET 2015
Ponente: Excmo. Sr. D. Antonio V. Sempere Navarro
Hechos relevantes:
1. D. Carlos, moledor de corcho, en mayo de 2012, durante la «pausa para el bocadillo» y estando en el comedor de la empresa, sufrió un «síncope con parada cardiorrespiratoria» con caída al suelo. Estuvo en situación de incapacidad temporal debida a «encefalopatía hipóxico-isquémica», derivada de enfermedad común.
2. En marzo de 2013 fue dado de alta con propuesta de incapacidad permanente. En mayo de 2013 se le reconoció en situación de incapacidad permanente en grado de gran invalidez.
3. D. Carlos incoó expediente de determinación de la incapacidad temporal. Por resolución de mayo de 2013 se declaró el carácter común-enfermedad común de la incapacidad temporal padecida. Interpuso sucesivas reclamaciones previas ante el INSS y la Mutua responsable de la prestación.
4. Planteada demanda sobre determinación de la contingencia, la SJS Almería de 5 de octubre de 2015 estimó la demanda y, con condena de la Mutua, declaró el carácter profesional de la contingencia del proceso de IT de D. Carlos. Para esta sentencia concurren todos los elementos para que opere la presunción del art. 156.3 LGSS, habida cuenta que el convenio colectivo considera que la «pausa por bocadillo» es tiempo de trabajo.
5. Recurrida en suplicación por la Mutua, la STSJ Andalucía, Sevilla de 7 de septiembre de 2017, rec. 2433/2016 estimó el recurso, revocando la sentencia de instancia. Para la Sala de suplicación «la clave para la estimación del recurso se halla en que la enfermedad no se puede considerar surgida en tiempo de trabajo, pues la regulación del Convenio Colectivo al respecto se ha de entender referida a efectos de jornada, pero no puede alterar la calificación que merezca la enfermedad de aparición súbita durante el tiempo del bocadillo. Como dicho periodo, a estos efectos, es tiempo de descanso, conforme a reiterada jurisprudencia, no están amparados por la presunción».
Recurso de casación para la unificación de doctrina:
El recurso tiene por objeto determinar si una dolencia surgida, súbitamente, durante el descanso de la jornada continuada («pausa para el bocadillo») se presume que es accidente de trabajo, como pretende D, Carlos, o es una enfermedad común, como mantiene la Mutua responsable.
Argumentos de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo:
1. En primer lugar, refiere la doctrina sobre la presunción «iuris tantum» del art. 156.3 LGSS:
1.1. La presunción se refiere tanto a los accidentes como a las enfermedades, pero en este último caso «ha de tratarse de enfermedades que por su propia naturaleza puedan ser causadas o desencadenadas por el trabajo».
1.2. «La presunción ha operado fundamentalmente en el ámbito de las las lesiones cardíacas, en el que, aunque se trata de enfermedades en las que no puede afirmarse un origen estrictamente laboral, tampoco cabe descartar que determinadas crisis puedan desencadenarse como consecuencia de esfuerzos o tensiones que tienen lugar en la ejecución del trabajo».
1.3. Debe calificarse como accidente de trabajo aquel en el que «de alguna manera concurra una conexión con la ejecución de un trabajo, bastando con que el nexo causal, indispensable siempre en algún grado, se dé sin necesidad de precisar su significación, mayor o menor, próxima o remota, concausal o coadyuvante, debiendo otorgarse dicha calificación cuando no aparezca acreditada la ruptura de la relación de causalidad entre actividad profesional y el hecho dañoso, por haber ocurrido hechos de tal relieve que sea evidente a todas luces la absoluta carencia de aquella relación».
1.4. El hecho de que la lesión tenga etiología común no excluye que el trabajo pueda ser factor desencadenante, por ser «de conocimiento común que el esfuerzo de trabajo es con frecuencia un factor desencadenante o coadyuvante en la producción del infarto de miocardio».
1.5. Para destruir la presunción de laboralidad «es necesario que la falta de relación lesión/trabajo se acredite de manera suficiente, bien porque se trate de patología que por su propia naturaleza excluya la etiología laboral, bien porque se aduzcan hechos que desvirtúan dicho nexo causal».
1.6. La presunción legal del art. 156.3 LGSS entra en juego cuando concurren las dos condiciones de tiempo y lugar de trabajo, «lo que determina, por su juego, que al demandante le incumbe la prueba del hecho básico de que la lesión se produjo en el lugar y en tiempo de trabajo; mas con esa prueba se tiene por cierta la circunstancia presumida y quien se oponga a la aplicación de los efectos de la presunción tendrá que demostrar la falta de conexión entre el hecho dañoso y el trabajo».
2. Se cuestiona si la «pausa por bocadillo» debe considerarse «tiempo de trabajo» a efectos de la protección del accidente de trabajo, habida cuenta que: a) ha quedado acreditado que la dolencia sobreviene en el lugar de trabajo; b) y la Mutua no ha desvirtuado la conexión entre lesión y actividad productiva. En el presente caso, la calificación como laboral de la docencia depende exclusivamente de si ha ocurrido durante el tiempo de trabajo.
3. Refiere la doctrina de la Sala sobre el «tiempo de trabajo» en accidentes laborales, en esencia, relacionada con los sucesos acaecidos en los vestuarios:
3.1. La STS de 5 de febrero de 2007, rcud 3521/2005, en relación con la calificación de una enfermedad como accidente de trabajo, señala que para que actúe la presunción de laboralidad no basta «con que el trabajador se halle en los vestuarios de la empresa cuando ocurre el episodio vascular o la enfermedad que origina la contingencia, que es lugar de trabajo a estos efectos, o en la obra (en la sentencia de contraste), sino que el término legal “tiempo de trabajo” contiene una significación más concreta, equivalente a la del artículo 34.5 ET referida a la necesidad de que el operario se encuentre en su puesto de trabajo, en el que se presume que se ha comenzado a realizar algún tipo de actividad o esfuerzo».
Cuando una enfermedad se manifiesta fuera del puesto, del tiempo de trabajo es preciso que tenga que acreditarse por quien la padeció en esas condiciones que esa dolencia tuvo por causa exclusiva la ejecución del trabajo.
3.2. Para la STS de 22 de diciembre de 2010, rcud 719/2010 para que la presunción de laboralidad tenga efecto se exige que el accidente acaezca durante el tiempo de trabajo (elemento temporal). Así, este elemento no concurre, como regla general, cuando los hechos ocurran el vestuario cuando la persona trabajadora esté cambiándose de ropa para incorporarse al trabajo (STS de 20 de diciembre de 2005 rcud 1945/2004STS de 14 de julio de 2006, rcud 787/2005STS de 22 de noviembre de 2006, rcud 2706/2005STS de 25 de enero de 2007, rcud 3641/2005STS de 14 de marzo de 2007, rcud 4617/2005) o después de trabajar (STS de 20 de noviembre de 2006, rcud 3387/2005).
Por el contrario, la presunción de accidente de trabajo sí que cubre la enfermedad que sobreviene en los vestuarios, pero durante un tiempo en que debería estar desarrollando su actividad laboral, interrumpida al encontrarse mal (STS 22 diciembre 2010, rcud 719/2010).
También se considera que la dolencia se produce en «tiempo de trabajo» cuando sobreviene en los vestuarios de la empresa, después de haber fichado y mientras el trabajador se provee obligatoriamente del equipo de protección individual (STS de 4 de octubre de 2012, rcud 3402/2011).
En esta última sentencia se refiere la doctrina que considera «”tiempo de trabajo” determinados lapsos temporales en que el trabajador no se halla estrictamente en su puesto de trabajo pero sí realizando operaciones indispensables para incorporarse al mismo». Así, por ejemplo, el empleado por los vigilantes de seguridad para ir a recoger el arma antes del comienzo de su servicio y para devolverla al terminar el mismo,
4. Sobre la consideración de la «pausa por bocadillo» como tiempo de trabajo señala que: «este “período de descanso” debe disfrutarse necesariamente en algún momento intermedio de la jornada, como corresponde a su naturaleza de interrupción de la actividad con la finalidad de recuperarse de la fatiga y reanudarla en mejores condiciones físicas, pero no al principio ni al final de aquélla, porque en tal caso no se trataría ya de un descanso, sino de una simple reducción de jornada. Se realza así el carácter de seguridad y salud laboral asociado al mismo. Es decir, hay una implícita conexión con el esfuerzo (físico y mental) de quien presta su actividad; por otro lado, la breve duración y, sobre todo, la necesidad de reanudar inmediatamente la actividad productiva sugieren que estamos ante un tiempo vinculado al contenido del contrato de trabajo».
Así las cosas, si D. Carlos ya se había incorporado al trabajo y había realizado su actividad habitual como moledor de corcho aun cuando tuviera la parada cardiorrespiratoria durante la pausa del bocadillo en el comedor de la empresa, debe entenderse que tuvo esta lesión en tiempo de trabajo, pues esa corta interrupción de la actividad desarrollada, no puede considerarse fuera de la jornada laboral de prestación de servicios.
Conclusión:
Cuando la «pausa para el bocadillo» tiene la consideración de tiempo de trabajo (previsto en el convenio colectivo, art. 34.5 ET), si durante la misma se produce una lesión (síncope con parada cardiorrespiratoria), dicha pausa debe considerarse «tiempo de trabajo» tanto a efectos de la jornada laboral cuanto para que opere la presunción de laboralidad de accidente de trabajo, art. 156.3 LGSS.
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