Pensión de viudedad: equiparación de las parejas de hecho a los matrimonios

Los últimos días del año 2021 han sido fructíferos en nuevas normas en el ámbito del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. De todas ellas, algunas muy relevantes, no quiero que pase inadvertida la reforma que afecta a la pensión de viudedad de las parejas de hecho.
La Ley 21/2021, de 28 de diciembre, de garantía del poder adquisitivo de las pensiones y de otras medidas de refuerzo de la sostenibilidad financiera y social del sistema público de pensiones (BOE 29 de diciembre), por un lado, ha dado nueva redacción a los artículos 221 a 223 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre (en adelante LGSS), equiparando la pensión de viudedad de las parejas de hecho a las de los matrimonios; y, de otro, ha añadido una nueva disposición adicional en la LGSS, la cuadragésima, por la que, con carácter excepcional, permite solicitar de nuevo la pensión de viudedad a aquellas parejas de hecho que vieron denegada su pensión con la redacción de 2007 de los referidos preceptos de la LGSS, en esencia, por no cumplir el requisito de dependencia económica.
Como es sabido, hubo que esperar hasta el 2007 para que se reconociera legalmente la pensión de viudedad a las parejas de hecho. Con anterioridad, el Tribunal Constitucional, en sentencia 184/1990, de 15 nov. (con argumentos que se repiten en la STC 41/2013, de 14 feb.), señaló la diferencia entre la institución del matrimonio y las parejas de hecho. El Alto Tribunal concluía que si bien el legislador pudo «reconocer el derecho a una pensión de supervivencia, idéntica a la de viudedad, al supérstite de la unión estable de hecho, en los supuestos y con los requisitos que en su caso se establecieran, el hecho de que en la actualidad no lo haya hecho así no lesiona en sí mismo el art. 14 de la constitución ni tampoco en su conexión con el art. 39.1 del propio texto constitucional».
Como decía, hubo que espera a la Ley 40/2007, de 4 de diciembre, de medidas en materia de Seguridad Social para que se reconociera, por primera vez, la pensión de viudedad a las parejas de hecho. Según rezaba el preámbulo de la Ley, con esta norma se pretendía «una aproximación, en la medida de lo posible, a la institución matrimonial» ya que «habida cuenta de la imposibilidad de conseguir la plena equiparación entre las parejas matrimoniales y las de hecho, se hace inviable la plena igualación en el régimen jurídico de las prestaciones de viudedad». Y así fue, el reconocimiento no supuso una equiparación de la pensión de viudedad de las parejas de hecho con las de los matrimonios. En esencia, la pareja de hecho superviviente debía acreditar una dependencia económica del causante, lo que hizo que, en muchos casos, el acceso a la pensión fuera imposible. Teniendo en cuenta que más del 90 % de las beneficiarias de la pensión de viudedad son mujeres, esta regulación supuso una discriminación clara para las mujeres.
Con la nueva regulación, operada por la Ley 21/2021, se da respuesta satisfactoria a esta injusticia social que durante tantos años han padecido las parejas de hecho y, en especial, las mujeres. Veamos cuás es la regulación actual:
I. PENSIÓN DE VIUDEDAD DE LAS PAREJAS DE HECHO A PARTIR DE 2022
1. Requisitos específicos de la pensión de viudedad de las parejas de hecho
Con carácter general, dos son los requisitos específicos que se exigen a las parejas de hecho para que, en su caso, puedan ser acreedoras de una pensión de viudedad:
A) En todo caso, acreditar la existencia de pareja de hecho:
a) «mediante certificación de la inscripción en alguno de los registros específicos existentes en las comunidades autónomas o ayuntamientos del lugar de residencia,
b) o mediante documento público en el que conste la constitución de dicha pareja».
c) Ambas formalidades deben haberse producido con una antelación mínima de dos años con respecto a la fecha del fallecimiento del causante.
B) Acreditar una convivencia estable y notoria. Al efecto, la norma ordena que se reconoce como pareja de hecho la constituida, con análoga relación de afectividad a la conyugal, a quienes, no hallándose impedidos para contraer matrimonio, no tengan vínculo matrimonial con otra persona ni constituida pareja de hecho, y acrediten, mediante el correspondiente certificado de empadronamiento, una convivencia estable y notoria con carácter inmediato al fallecimiento del causante y con una duración ininterrumplida no inferior a cinco años.
C) En el caso de que en la pareja existieran hijos en común sólo se exigirá acreditar la existencia de pareja de hecho.
2. Cumplidos estos requisitos específicos, las parejas de hecho podrán ser acreedoras de la pensión de viudedad, a partir del 1 de enero de 2022 en los supuestos siguientes:
A) Pensión vitalicia
a) Parejas de hecho vigentes al momento del hecho causante (art. 221.2 LGSS)
Las parejas de hecho tienen derecho a la pensión de viudedad vitalicia, salvo que se produzca alguna causa legal de extinción, cuando cumplan los requisitos del artículo 219 LGSS, alta y cotización, en concreto:
a’) cuando el causante se encontrase en alta o en situación asimilada al alta, que hubiera completado un período de cotización de 500 días, dentro de los cinco años inmediatamente anteriores a la fecha del hecho causante de la pensión;
b’) si la causa de la muerte fuera un accidente, sea de trabajo o no, o una enfermedad profesional, no se exigirá ningún período previo de cotización;
c’) si el causante a la fecha del fallecimiento no se encontrase en alta o en situación asimilada a la de alta, se exigirá haber completado un período mínimo de cotización de 15 años.
b) Parejas de hecho extinguidas al momento del hecho causante (art. 221.3 LGSS)
a’) Parejas de hecho extinguidas. Cuando la pareja de hecho se hubiera extinguido antes del fallecimiento de uno de los integrantes también podrá tener derecho a una pensión vitalicia de viudedad siempre que, cumplidos los requisitos de alta y cotización, el superviviente no haya constituido nueva pareja de hecho ni contraído matrimonio.
b’) Pensión compensatoria. Con carácter general, igual que se exige a los matrimonios, la persona superviviente debe ser acreedora de una pensión compensatoria, pensión que se extingue con la muerte del causante. En estos casos, si la cuantía de la pensión de viudedad es superior a la pensión compensatoria, aquella será equivalente a la cuantía de esta última.
La pensión compensatoria pudo derivar de una resolución judicial o de un convenio o pacto regulador entre los miembro de la pareja otorgado en documento público, siempre que para fijar el importe de la pensión se hubiera tenido en cuenta la concurrencia de las circunstancias del art. 97 Código Civil.
c’) Víctima de violencia de género
Este requisito de la pensión de compensatoria no se exige a las mujeres que puedan acreditar que eran víctimas de violencia de género en el momento de la extinción de la pareja de hecho. Dicha condición se puede acreditar mediante sentencia firme o archivo de la causa por extinción de la responsabilidad penal por fallecimiento. En defecto de sentencia, a través de la orden de protección dictada a su favor o informe del Ministerio Fiscal que indique la existencia de indicios de ser víctima de violencia de género, así como por cualquier otro medio de prueba.
d’) No deja claro la norma la norma la eventual concurrencia de beneficiarios con derecho a pensión, como así está previsto para los matrimonios (art. 220.2 LGSS). Pensemos en el supuesto de persona está divorciada y tiene extinguida una pareja de hecho. En este caso, a mi juicio, aún con dudas, una interpretación conjunta de los artículos 220.2 y 221.3 LGSS podría permitiría la concurrencia de dos beneficiarios. Sin embargo, si estas dos personas fueran hipotéticas beneficiarias por la extinción de la pareja de hecho, ¿tendrían derecho las dos? ¿la pensión a percibir se fijaría en el límite de la pensión compensatoria?, pero y si una de ellas fuera víctima de violencia de género, ¿cómo se haría el reparto de la pensión? Son cuestiones no resuelta y que el legislador debería abordar próximamente.
B) Pensión temporal de viudedad (art. 222 LGSS)
Cuando la pareja de hecho no pueda acreditar la existencia de pareja de hecho, mediante certificación del registro o documento público, con una antelación mínima de dos años con respecto a la fecha del fallecimiento del causante, pero concurran el resto de requisitos enumerados en el artículo 219 LGSS, se tendrá derecho a una prestación temporal con una duración de dos años, art. 222 LGSS.
No deja claro el precepto si en el caso singular de las parejas de hecho que no cumplan el requisito de acreditar la existencia de pareja de hecho, deben acreditar o no el de la convivencia estable y notoria. A mi juicio, sí que deberían acreditarlo en los términos que señala el art. 221.2 LGSS.
C) Otras cuestiones (art. 223 LGSS)
La pensión de viudedad, de matrimonios y parejas de hecho, es compatible con cualesquiera rentas de trabajo (o aquellas que las sustituyan, art. 10 Orden 13 de febrero 1967). Así las cosas, la pensión de viudedad puede ser compatible con una incapacidad temporal, una incapacidad permanente, una prestación por desempleo o una pensión de jubilación.
Sin embargo, la pensión de viudedad es incompatible con otra pensión de viudedad, en cualquiera de los regímenes de la seguridad social, salvo que las cotizaciones acreditadas en cada uno de los regímenes se superpongan, al menos, durante 15 años.
Salvo excepciones (art. 11 Orden 13 de febrero de 1967), la pensión de viudedad se extingue por contraer nuevo matrimonio o por constituir una nueva pareja de hecho.
Estas reglas también son aplicables a la pensión de viudedad temporal.
II. PENSIÓN DE VIUDEDAD DE PAREJAS DE HECHO EN SUPUESTOS EXCEPCIONALES (Disposición adicional cuadragésima LGSS)
La Ley 21/2021introduce una nueva disposición adicional cuadragésima en la Ley General de la Seguridad Social que, con carácter excepcional, permite reconocer la pensión de viudedad a aquellas parejas de hecho que solicitaron la pensión conforme al art. 221 LGSS en redacción de 2007, pero vieron denegada su pensión, en esencia, por no cumplir con el requisito de la dependencia económica.
Esta disposición adicional, con carácter excepcional, permite que todas esas parejas de hecho puedan volver a solicitar la pensión. Para ello, disponen de todo el año 2022 para hacerlo. Ahora bien, la pensión reconocida tendrá efectos económicos desde el día primero del mes siguiente a la solicitud. El reconocimiento de la pensión se condiciona al cumplimiento de los siguientes requisitos:
1. Que a la muerte del causante, este reuniera los requisitos de alta y cotización exigidos en el artículo 219 LGSS.
2. Que el beneficiario acredite que en el momento del fallecimiento del causante existía pareja de hecho y, en su caso, una convivencia estable y notoria conforma al artículo 221.2 LGSS.
3. Que el beneficiario no tenga reconocido derecho a otra pensión contributiva de la Seguridad Social.
Este último requisito plantea algunas dudas: a) si con carácter general (art. 223 LGSS y art. 10 Orden 13 de febrero 1967) la pensión de viudedad es compatible con cualesquiera renta de trabajo o cualesquiera otra que pueda sustituirla, ¿por qué en este caso concreto, que no presenta ninguna singularidad significativa, no es así?; b) Esta incompatibilidad se refiere sólo a este momento de la solicitud, o ¿qué pasará si obtenida la pensión de viudedad por esta vía, en unos años se es beneficiaria de otra de jubilación o incapacidad?, ¿perderán la pensión de viudedad?
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Un comentario en “Pensión de viudedad: equiparación de las parejas de hecho a los matrimonios”

  1. Ramón dice:

    Claro y conciso post. Gracias Guillermo Rodriguez

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